









La arquitectura bioclimática no es más que una arquitectura popular evolucionada, a la que se incorporan técnicas constructivas contemporáneas, conceptos energéticos avanzados y dispositivos mecánicos modernos. Por ese motivo, resulta imprescindible volver los ojos hacia la arquitectura vernácula para analizar los motivos energéticos, materiales o constructivos que la justifican, y poder extraer consecuencias aplicables a la arquitectura de nuestros días.
El empleo de sistemas pasivos es el modo más eficaz de aprovechamiento de los recursos naturales. Se estudia la metodología de diseño y las estrategias que se pueden aplicar según cada clima. Se analizan proyectos bioclimáticos actuales, escuchando de sus propios autores los condicionantes de los que partían, los objetivos que pretendían alcanzar y las dificultades que tuvieron a la hora de desarrollar el proyecto o la construcción.
Difícilmente se pueden poner en práctica las propuestas bioclimáticas si la estructura urbana no lo hace posible. Resulta imprescindible desarrollar una estructura urbana adecuada. Por otro lado, todo desarrollo supone consumo de materiales y energía que pueden poner en peligro el desarrollo de generaciones venideras. Es por ello preciso estudiar las posibilidades de un desarrollo sostenible eficaz y los efectos del impacto ambiental de nuestras actuaciones urbanas, proponiendo las más adecuadas.
La iluminación natural no debe entenderse exclusivamente como una fuente de ahorro energético sino, también, como el medio para conseguir ambientes más cálidos, más acogedores, más humanizados, que permitan un mejor desarrollo de las actividades humanas, vida familiar o laboral.
Nuestra sociedad, al tiempo que va alcanzando cotas de mayor desarrollo, va produciendo mayores cantidades de basuras, desperdicios y contaminantes en general. Contaminamos el aire con las combustiones de los vehículos, calefacciones o centrales térmicas, los ríos y el mar con las aguas sucias domésticas o industriales no depuradas, y la tierra con los residuos sólidos urbanos. Hay que incorporar en los estudios medioambientales los modernos sistemas de tratamiento de residuos, la depuración de las aguas y el control de la contaminación de las aguas.
La salud del hombre tiene que ver con el entorno en el que vive. Los campos magnéticos naturales de la tierra y las emisiones de los materiales que nos rodean también influyen. La geobiología en nuestro mundo occidental y el feng-shui en el oriental han estudiado sus efectos. Las alteraciones del campo electromagnético, ya sean naturales (fallas o venas de agua) o artificiales (redes de alta tensión), influyen en la salud. Por otro lado, los materiales que se utilizan para construir los edificios no siempre responden a lo que se les debe pedir, que sean naturales, sanos y reciclados, y que tengan la capacidad de ser reciclables.
La reducción de la dependencia energética se ha convertido en una necesidad imperiosa para la humanidad: ni nuestros recursos pueden resistir más tiempo el ritmo del consumo actual, ni el medio ambiente puede aguantar más las emisiones contaminantes a las que lo sometemos con el empleo de la energía convencional. La energía del sol, del agua y del viento está a nuestra disposición para que sepamos aprovecharla.
El ruido y la contaminación acústica se han convertido en una lacra de nuestras ciudades que hacen inviables los espacios exteriores. El empleo de recursos naturales, la vegetación, o artificiales, soterramientos o pantallas acústicas, se convierten en una auténtica necesidad. Las dificultades que surgen de compaginar la ventilación, base del diseño en condiciones de verano, con el aislamiento acústico, también obliga a un estudio detallado.
El edificio bioclimático es un edificio integrado en el medio ambiente. La concepción paisajística de la construcción enriquece las propuestas formales y ayuda a su integración. El análisis cromático y la selección vegetal ayudarán a este cometido y a la creación de microclimas más favorables.
En la fase actual de desarrollo de la arquitectura bioclimática la pormenorización de los materiales se convierte en el paso siguiente. El Análisis del Ciclo de Vida energético, contaminante o consumidor de sustancias dará sentido a la selección de los materiales. La elección de materiales sanos, reciclados o, en cualquier caso, reciclables, será un paso básico.
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